Mi papa siguió hablando, y me dijo que le habían dicho que yo estaba fumando detrás de mi edificio con un amigo que vivía en mi unidad, me dijo que no volviera a salir con el, me dijo que lo había descepcionado mucho y que obviamente estaba castigado. Yo no era capaz de decirle nada, simplemente guarde silencio, y una vez termino, me fui a dormir. De ahí en adelante no me hablo, y yo no le hablaba por pura vergüenza. Mi mama por otro lado lo tomo con mas calma, ya que ella también había sido fumadora, pero al conocer a mi papa tuvo que elegir entre el vicio o el amor. Mi papa no me dirigió la palabra en toda la semana, solo 8 días después, y gracias a la ayuda de mi mama, le hable para pedirle disculpas y para hacerle saber que no lo iba a volver a hacer. Desafortunadamente, solo 15 días después volví a fumar.
martes, 18 de marzo de 2008
HISTORIA PERSONAL No. 2
Mi papa siguió hablando, y me dijo que le habían dicho que yo estaba fumando detrás de mi edificio con un amigo que vivía en mi unidad, me dijo que no volviera a salir con el, me dijo que lo había descepcionado mucho y que obviamente estaba castigado. Yo no era capaz de decirle nada, simplemente guarde silencio, y una vez termino, me fui a dormir. De ahí en adelante no me hablo, y yo no le hablaba por pura vergüenza. Mi mama por otro lado lo tomo con mas calma, ya que ella también había sido fumadora, pero al conocer a mi papa tuvo que elegir entre el vicio o el amor. Mi papa no me dirigió la palabra en toda la semana, solo 8 días después, y gracias a la ayuda de mi mama, le hable para pedirle disculpas y para hacerle saber que no lo iba a volver a hacer. Desafortunadamente, solo 15 días después volví a fumar.
lunes, 17 de marzo de 2008
domingo, 16 de marzo de 2008
sábado, 15 de marzo de 2008
viernes, 14 de marzo de 2008
jueves, 13 de marzo de 2008
Aunque el síndrome de abstinencia es algo biológico, es algo que trastorna el sistema nervioso, pienso que tambien influye mucho lo psicológico, el poder de la mente sobre el cuerpo. Siempre he pensado que si uno lo quiere dejar lo hace de verdad, lo deja y punto, pienso que en este caso querer es poder, el problema es querer.
miércoles, 12 de marzo de 2008
DEFINICION DEL SINDROME DE ABSTINENCIA
Aunque los síntomas varían en forma e intensidad de acuerdo con el producto empleado y el tiempo que lleva desarrollándose la dependencia en todos los casos se deben a que se ha alterado el funcionamiento normal del sistema nervioso.
En términos generales, las sustancias adictivas poseen compuestos semejantes a los neurotransmisores (compuestos químicos empleados por las neuronas para comunicarse entre sí) encargados de desencadenar la actividad de los centros cerebrales de recompensa o placer, los cuales permiten la expresión de emociones gratificantes como entusiasmo, alegría y serenidad. Precisamente por ello hay quienes los utilizan para enfrentar momentos difíciles.
Empero, el uso frecuente de drogas, tabaco o alcohol exige cantidades cada vez mayores para lograr el mismo efecto; a este hecho se le conoce como tolerancia, y ocurre porque las sustancias adictivas sustituyen gradualmente la creación de neurotransmisores que desencadenan sensaciones de bienestar. En consecuencia, el paciente pierde la capacidad de experimentar gozo y tranquilidad de manera natural, y crea una dependencia o consumo compulsivo para no sufrir una serie de malestares como ansiedad, nerviosismo, alucinaciones, sudoración, temblores, escalofríos, dificultad para dormir, vómito y otros que, en conjunto, forman el síndrome de abstinencia.
Cabe destacar que el abuso de sustancias no siempre crea dependencia física, sino psicológica, la cual se basa en el deseo continuo de consumir un químico para hacer frente a situaciones que generan malestar. Aunque también es muy difícil de superar, tiene la peculiaridad de que cuando se deja de emplear la droga no se manifiestan cambios en el organismo, es decir, no hay síndrome de abstinencia, sólo alteraciones emocionales y de conducta.
El uso continuo de sustancias que actúan sobre el sistema nervioso es responsable de dependencia física, ya que el cuerpo se adapta a ellas y el cerebro experimenta un cambio en su estructura y desempeño, de manera que sólo puede funcionar normalmente ante la presencia de dichos químicos, sin olvidar que cada vez requiere mayores dosis para obtener efectos placenteros.
Los síntomas del síndrome de abstinencia siempre dependerán de la sustancia utilizada, en el caso de la nicotina, por regla general, cuanto más tiempo y más cigarrillos haya fumado una persona, mucho mayor será la probabilidad de que presente síntomas al abandonar el consumo de tabaco; los más comunes son: deseo irrefrenable de fumar, tensión, irritabilidad, dolor de cabeza, dificultad para concentrarse, somnolencia o insomnio y aumento del apetito y de peso.Se han desarrollado diversas estrategias de terapia, aunque para que cumplan con el objetivo de superar definitivamente el síndrome de abstinencia y dejar de fumar es conveniente que se utilicen bajo prescripción médica. En casos moderados es ideal recurrir a suplementos de nicotina en forma de goma de mascar o parches, y en casos más severos fármacos como clonidina (ayuda a regular la presión sanguínea), fluoxetina y buspirona (antidepresivos).